Cómo se ha comportado el método frente a invertir directamente en el mercado, a lo largo de las tres últimas décadas.
En una línea
A largo plazo, el método ha ofrecido una rentabilidad comparable a la de invertir en el mercado, pero con caídas notablemente menores. Donde el mercado llegó a caer un 44 %, el método se quedó en un 27 %. Esa es su razón de ser: no ganar más en los años buenos, sino sufrir mucho menos en los malos — y llegar a un resultado parecido por un camino más estable.
Qué se ha comparado
Se ha simulado aportar una cantidad fija cada mes durante diez años, en tres periodos distintos, siguiendo tres formas de invertir:
- El método BEST DATA — la cartera de tres clases de activo con su mecánica de detección de caídas.
- La cartera base — las mismas tres clases con pesos fijos, sin la mecánica de detección. Sirve para ver qué aporta el método por sí mismo.
- Comprar el mercado — todo el dinero a renta variable, sin más. La referencia de "invertir en el índice y no hacer nada".
Las clases de activo. El método trabaja sobre tres grandes clases: renta variable, renta fija y oro. Para este ejercicio, la parte de renta variable se representa con renta variable americana —el siguiente escalón de riesgo por debajo de la global—, junto con un componente de renta fija y oro. Son clases de activo, no productos concretos: el ejercicio mide el comportamiento del método, no de una cartera en particular.
Los tres periodos se han elegido para cubrir escenarios de mercado muy distintos:
| Periodo | Qué contiene |
|---|---|
| 2000–2009 | Dos grandes crisis: el pinchazo de las puntocom y la crisis financiera de 2008. |
| 2010–2019 | Una década alcista, sin grandes sobresaltos. |
| 2016–2026 | Mercado alcista con la caída del COVID y la corrección de 2022. |
El resultado, donde importa: el riesgo
Caídas: el método cae menos, siempre

En las tres décadas, sin excepción, el método sufrió una caída máxima menor que comprar el mercado. Y la diferencia se agranda justo cuando más importa: en la década de las grandes crisis, el mercado llegó a caer más del 40 %, mientras el método contuvo la caída en torno al 27 %. Esa distancia es la que evita las decisiones de pánico y permite mantener el rumbo.
Volatilidad: un camino más estable

El método también fue el menos volátil de los tres en cada periodo. Menos volatilidad significa un patrimonio que se mueve de forma más suave y predecible — menos sustos por el camino.
Y la rentabilidad, ¿qué?
Esta es la pregunta honesta, y la respuesta también lo es.
A largo plazo, la rentabilidad del método ha sido comparable a la de comprar el mercado. No se trata de renunciar a crecer: en el conjunto de las tres décadas, el método llega a un resultado parecido al del índice, pero pasando por caídas mucho menores.
En los mercados muy alcistas, comprar el índice directamente ha rendido algo más. Cuando la renta variable sube durante años sin grandes sobresaltos, apartar una parte del capital hacia amortiguadores cuesta algo de rentabilidad. El método cede esa parte a cambio de proteger en las caídas. No es una máquina de batir al mercado, y no se presenta como tal.
En las crisis, en cambio, el método resistió claramente mejor — no solo cayó menos, sino que atravesó las grandes caídas en mejor posición para recuperarse.
Dicho de forma simple: el método cambia una parte de la rentabilidad de los años buenos por protección en los años malos. Para quien invierte a largo plazo y va a atravesar varias crisis, esa es una decisión que a menudo compensa.
Cómo se ha medido
Total transparencia sobre el método, porque es parte de lo que ofrecemos:
- Se sigue el dinero mes a mes: cada aportación se convierte en participaciones al precio real de cada mes, y el valor de la cartera en cada momento es real, no estimado.
- Las caídas mostradas son la caída real del valor de la cartera desde su punto más alto — lo que un inversor habría visto bajar en su patrimonio.
- El método es idéntico en las tres décadas. Lo único que cambia es el representante de cada clase de activo, porque los vehículos que se usarían hoy no existían en el año 2000: son los datos los que se adaptan a lo disponible, no el método.
- Se usan representantes de cada clase con histórico suficiente, no productos concretos. El ejercicio ilustra el comportamiento del método, no las cifras exactas de una cartera.
El comportamiento pasado de los mercados no garantiza resultados futuros. Este contenido es de carácter formativo e informativo y no constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.
De la teoría a la práctica
Seguir este método mes a mes exige medir, para cada mercado, cuánto ha caído respecto a su propia historia, si esa caída ha alcanzado su umbral de referencia, y si sigue activa o se ha recuperado. Hacerlo a mano, para varios mercados, cada mes, es inviable.
Eso es exactamente lo que BEST DATA calcula por ti. La herramienta convierte el método en algo aplicable: mide las caídas, marca los umbrales y te muestra el estado de cada mercado, para que la decisión sea tuya pero apoyada en datos, no en intuición.